entrevista: A UN AÑO DEL ASESINATO DE CRISTIAN GALLARDO

El caso de gatillo fácil de Cristian Gallardo a manos de la policía salteña en un barrio marginado de salta, el 26 de agosto de 2019, es el último caso durante el gobierno de Urtubey, sumando en total cinco pibes de casos hasta hoy conocidos de muerte por gatillo fácil y violencia policial durante el gobierno anterior.

  Cristian era un jóven de 23 años que fue apresado en un barrio salteño de nombre “Finca Independencia” en el sudoeste de la ciudad. El se encontraba en una casa con amigos, casa de la cual fue arrancado por la policía y llevado a golpes al interior de la camioncasa de la policía, donde perdió la vida camino a la comisaría. 

  El castigo inhumano que le propinaron los 4 policías le provocó la muerte, a ello le sobrevinieron la falsificación de pruebas y manipulación de datos tratando de tapar la culpabilidad de los policías, resguardando la imagen pública bajo la gestión del gobierno de Sáenz. Los 4 policías, más un imputado que intervino, se encuentran en prisión domiciliaria concedidas por la jueza de garantías 7, María Edith Rodríguez. 

  Desde Laposta y la JRCHE Salta hemos realizado una entrevista, en un encuentro con la familia, dónde nos relatan los pormenores de la brutalidad con la que ha cumplido la policía salteña al mandato de la represión. Compartimos a continuación:

¿Quién era Cristian Gallardo y cómo fue su muerte?

 “Mi hermano vino de Embarcación, el como todos saben, estaba trabajando. Vino de visita a ver a Maximiliano y Mateo sus hijos, vino a ver a sus hijos y encontro con la muerte. Estaba tomando algo en la casa de un amigo acá en finca Independencia y la policía vino y lo arrestó, lo sacó de la casa brutalmente golpeado. Gracias a una chica que vive en la casa llegó a grabar un video, el video que se hizo conocer en todas las redes sociales como torturaban a mi hermano, gracias a ella podemos hacer justicia.

Los policías que mataron a mi hermano están haciendo la domiciliaria y se llaman: Ricardo José Antonio Gutiérrez, Ricardo Ezequiel López Lucas Osuna y Jorge Olea, son imputados por el homicidio de mi hermano Cristian Gallardo, y hasta el momento no sabemos más nada. Todo está parado el gobierno no nos ayudó de nada, hasta el momento le dieron a mi mamá una ayuda nada más, hasta el momento ella se encuentra desamparada sufre por lo de mi hermano, esta muy mal.

Ahora al cumplirse un año de su asesinato estamos por marchar, están invitados todos a participar en la marcha de mi hermano, a él lo torturaron dentro de la furgoneta parada afuera de la casa en finca Independencia donde el estaba, y ahí terminaron con su vida.” 

¿Cómo fue el tratamiento que le dio la justicia al caso?

“Habían varias manipulaciónes y con respecto al vídeo, el fiscal Rubelt decía que no sabía si era mi hermano, aunque a él se le escuchaba clarito porque era su voz, era la voz de mi hermano. ¿Cómo este fiscal piensa que vamos a tener un vídeo manipulado? Si es la vída de mi hermano, terminaron con su vida. Esta es la prueba contundente que tenemos: un vídeo. Y el tema del celular que dicen que supuestamente mi hermano había robado, Lozano es el testigo que dice que había robado, pero ahora está imputado por falsos testimonios. 

¡Mi hermano no robó! A mi hermano lo sacan, no sé, ¡parece que le tenían bronca! y no es que lo conocían!

La justicia obra de mala manera porque si él hubiera robado tenían que llevarlo a una comisaría y que los jueces hicieran su sentencia, su pena. Lozano está imputado por falso testimonio el vio como lo golpearon a mi hermano, él nunca tenía que haber estado viendo cómo golpearon a mi hermano, él tendría que estar afuera de la furgoneta, entonces era un victimario más. Ellos, todos estos policías le armaron el caso para mentir que mi hermano había robado, un armado de todo el caso, hay falsas pruebas, manipulaciones, metidas de manos de policías y oficiales, manipularon todo. 

Hasta el cuerpo de mi hermano, nosotros no sabemos la trayectoria desde el momento en que lo llevaron, no sabemos qué le hicieron porque cuando mi mamá va a la morgue ellos no querían decir lo que pasaba. No le querían hacer ver el cuerpo y luego entregaron el cuerpo rápido ¿porque le entregaron el cuerpo rápido? Decían que sufrió un paro cardio -respiratorio, inventaron que sufría epilepsia. ¡Nunca! ellos querían tapar todo! Porque los asesinos eran policías, lo habían torturado hasta matarlo. Mi hermano no sufría de epilepsia, no sufría del corazón, no tenía nada.”

¿Como la ven a la nueva ley 255 que le da poder a la policia para desquitarse con la represión contra los jóvenes de los barrios más empobrecidos en el actual contexto de pandemia?

“No tengo conocimiento de la Ley pero de tan solo ver uno sabe lo que está pasando, no tan solo con mi hermano, con mucha gente que está sufriendo en la calle torturas, disparos en los ojos, etc. Y ellos tienen el poder en serio, fiscales, jueces ellos tienen todo, y esto yo quiero que se acabe pero parece que no cambia nunca nada, los policías siguen persiguiendo a los chicos. 

Tiene que cambiar. Muchas gracias por el apoyo, están todos invitados el día miércoles 26/08 a las 16:00hs, en Av Discepolo y Felipe Varela en Salta Capital, a participar de la marcha por mi hermano, y espero que puedan venir muchos a hacer fuerza con nosotros. Muchas gracias, y a los jóvenes y a las familias les digo que se animen a denunciar los casos represivos de la policía!”

La pobreza mata y también la policía. Los problemas de los barrios y villas más pobres son de emergencia, y se intensifican aún más con el contexto de cuarentena. Son deficiencias de infraestructura, brotes de enfermedades, falta de trabajo, y a las y los jóvenes que no contamos con trabajo ni changas para sostenernos, nos hostiga doblemente la persecución de la policía. En las actuales condiciones, nuestras necesidades se postergan eternamente y nos obligan a las y los jóvenes a condiciones en que la totalidad de nuestros derechos son anulados.

Ahora, el gobierno de Sáenz respaldado por un militar negacionista, a la cabeza como Pulleiro en el cargo del Ministerio de Seguridad, presenta una ley cocinada entre junio y mayo pasados, en el contexto de cuarentena sanitaria. La ley número 8191, dnu 255/20 autoriza a la policía represiva, que viene acostumbrada a ejercer su poder y ahora eleva más la potencia de represión y abuso sobre los sectores de la juventud de los barrios y villas más pobres de Salta. Esta es una ley que inviste a la jefa de policía Morales con poderes extraordinarios en el marco de emergencia sanitaria por la pandemia, le otorgan facultades de jueza y fiscal al mismo tiempo. La policía en contexto de crisis sanitaria mantiene la cuarentena con más represión, permitiéndole indicar sobre cualquier persona que ha infligido los controles, una pena de 60 días de arresto, o multas impagables. También se le dió por la nueva modalidad represiva de dispararle a los ojos a los jóvenes, otra muestra más de la brutalidad de este sistema ejercida a través de la policía.

La tarea de que desplegamos para este 26 de agosto junto a los movimientos territoriales, JRCHE, Organismos de Derechos Humanos, HIJOS, y Organizaciones sociales alineados a lo largo del país por el pedido de la responsabilidad política por el caso de Facundo Castro, la marcha contra el gatillo fácil a nivel nacional, hace que el pedido de justicia por Cristian Gallardo confluya con el pedido de justicia por los múltiples casos de gatillo fácil, contra la criminalización de la pobreza y la protesta social.

Queda en nuestras manos, desde los sectores Humildes organizarnos y salir a la calle para que la crisis no recaiga sobre los hombros del pueblo. Que caiga sobre los verdaderos responsables: el estado debe hacerse cargo, por eso salimos este 26 de agosto por la responsabilidad política y el pedido de justicia por Cristian Gallardo, la desaparición de Facundo Castro, con la consigna nacional de ¡BASTA DE GATILLO FÁCIL Y VIOLENCIA POLICIAL!

 

Producido de manera colectiva y militante por La Posta y JRCHE Salta